Santiago Roncagliolo es el autor de Pudor editada en Afaguara y elegida por Domingo para la próxima tertulia. Tenemos hasta el 6 de febrero para "hincarle el diente". Nos reuniremos en el restaurante La Barraca enfrente del Tenerife Tour en Las Caletillas, a las 21,30 . ¡Hasta el sábado! POR COINCIDIR TERTULIA CON JUBILACIÓN DE UN COMPAÑERO NECESITAMOS TU OPINIÓN SOBRE POSIBLE CAMBIO. ENTRA Y DEJA TU COMENTARIO.domingo, 17 de enero de 2010
PRÓXIMA TERTULIA
Santiago Roncagliolo es el autor de Pudor editada en Afaguara y elegida por Domingo para la próxima tertulia. Tenemos hasta el 6 de febrero para "hincarle el diente". Nos reuniremos en el restaurante La Barraca enfrente del Tenerife Tour en Las Caletillas, a las 21,30 . ¡Hasta el sábado! POR COINCIDIR TERTULIA CON JUBILACIÓN DE UN COMPAÑERO NECESITAMOS TU OPINIÓN SOBRE POSIBLE CAMBIO. ENTRA Y DEJA TU COMENTARIO.viernes, 15 de enero de 2010

Un viejo que leía novelas de amor
Luís Sepúlveda
Tusquets (Maxi)
Barcelona
2009
La selva. Poderosas fuerzas telúricas duermen en su fondo, así ha sido vista a lo largo de la historia literaria, como un lugar indomable que puede engullir a todo aquel que se atreva a desafiar su poder. De esta manera numerosos autores han encontrado en ella un desafío para el orgullo humano que, desde finales del XIX, creían poder dominarlo todo. Joseph Conrad, en El corazón de las tinieblas, relata la locura de Kurtz después de llegar al “infierno” o tal vez al “cielo”, con la adoración de los indígenas. Arturo Cova clama a la esposa, la dominadora selva, después de refugiarse en ella, como Marlow en la obra de Conrad, para reencontrar o rescatar a una Alicia, creciendo así su añoranza de las llanuras y la pampa: “¡OH SELVA, ESPOSA de silencio, madre de la soledad y de la neblina! ¿Qué hado maligno me dejó prisionero en tu cárcel verde?[…] ¿Dónde estará la estrella querida que de tarde pasea las lomas? ¿Aquellos celajes de oro y múrice con que se viste el ángel de los ponientes, por qué no tiemblan en tu dombo? ¡Cuántas veces suspiró mi alma adivinando al través de tus laberintos el reflejo del astro que empurpura las lejanías, hacia el lado de mi país, donde hay llanuras inolvidables y cumbres de corona blanca, desde cuyos picachos me vi a la altura de las cordilleras!” Pero finalmente a los personajes de Eustasio Rivera también se los tragó la selva. Siempre se alza poderosa. Podríamos nombrar a otros autores que también han sucumbido a su esplendor y generosidad, como Kipling o Quiroga y a este último quería llegar, pues creo que Un viejo que leía novelas de amor es un homenaje a este autor, quien a la vez comparte con el autor de La vorágine una muerte trágica.
Luis Sepúlveda no habla de novelas ni de amor, la selva lo enmaraña todo desde el inicio, y ofrece el chileno una visión diferente, ya no es la enemiga indomable, la esposa de silencio, es la amiga que te habla si escuchas su silencio como hace el protagonista de la historia, Antonio José Bolívar, que incluso aprendió a avergonzarse de matar con rifle. Es una oda a la destrucción de la amazonía y es una plegaria pacifista en el encuentro con lo desconocido, escuchar y aprender.
Luís Sepúlveda
Tusquets (Maxi)
Barcelona
2009
La selva. Poderosas fuerzas telúricas duermen en su fondo, así ha sido vista a lo largo de la historia literaria, como un lugar indomable que puede engullir a todo aquel que se atreva a desafiar su poder. De esta manera numerosos autores han encontrado en ella un desafío para el orgullo humano que, desde finales del XIX, creían poder dominarlo todo. Joseph Conrad, en El corazón de las tinieblas, relata la locura de Kurtz después de llegar al “infierno” o tal vez al “cielo”, con la adoración de los indígenas. Arturo Cova clama a la esposa, la dominadora selva, después de refugiarse en ella, como Marlow en la obra de Conrad, para reencontrar o rescatar a una Alicia, creciendo así su añoranza de las llanuras y la pampa: “¡OH SELVA, ESPOSA de silencio, madre de la soledad y de la neblina! ¿Qué hado maligno me dejó prisionero en tu cárcel verde?[…] ¿Dónde estará la estrella querida que de tarde pasea las lomas? ¿Aquellos celajes de oro y múrice con que se viste el ángel de los ponientes, por qué no tiemblan en tu dombo? ¡Cuántas veces suspiró mi alma adivinando al través de tus laberintos el reflejo del astro que empurpura las lejanías, hacia el lado de mi país, donde hay llanuras inolvidables y cumbres de corona blanca, desde cuyos picachos me vi a la altura de las cordilleras!” Pero finalmente a los personajes de Eustasio Rivera también se los tragó la selva. Siempre se alza poderosa. Podríamos nombrar a otros autores que también han sucumbido a su esplendor y generosidad, como Kipling o Quiroga y a este último quería llegar, pues creo que Un viejo que leía novelas de amor es un homenaje a este autor, quien a la vez comparte con el autor de La vorágine una muerte trágica.
Luis Sepúlveda no habla de novelas ni de amor, la selva lo enmaraña todo desde el inicio, y ofrece el chileno una visión diferente, ya no es la enemiga indomable, la esposa de silencio, es la amiga que te habla si escuchas su silencio como hace el protagonista de la historia, Antonio José Bolívar, que incluso aprendió a avergonzarse de matar con rifle. Es una oda a la destrucción de la amazonía y es una plegaria pacifista en el encuentro con lo desconocido, escuchar y aprender.
Magnolia Medina
Asistieron: Alejandro, Mª José, Domingo, Ángela, Alberto, Maive, José Antonio, Yolanda, Covadonga, Nieves, Rosi y yo.
Ganadores de "las hartangas" fueron Rosi y Nieves, ambas se llevaron un tupperware (en español tapergüere) de carne en fiesta y una botella de agua o media.
lunes, 14 de diciembre de 2009
José Antonio, seis días después de su cumpleaño, el 15 de enero, quiere que nos reunamos para comentar el libro de Luis Sepúlveda titulado Un viejo que leía novelas de amor. Nuestro maestro de ceremonia, cuando lo decida, nos dirá dónde y la hora de encuentro. Sería un bonito regalo poder asistir.
¡¡Feliz solsticio de invierno!!
miércoles, 18 de noviembre de 2009
PRÓXIMA TERTULIA
Rosi quiere hacernos pasar frío en este caluroso otoño, por eso ha elegido a Arto Paasilinna, autor finés que en las largas noches nórdicas ideó Delicioso suicidio en grupo, editado por Anagrama. Nos vemos el 11 de Diciembre.El lugar elegido es LA CASONA DEL VINO en Igueste de Candelaria (Carretera Gral. del Sur 44). Es muy fácil llegar pero si quieren nos vemos a las 9,20 en el McDonald's de las Caletillas pues está a 3 minutos de ahí.Los espero a todos y a disfrutar de este puente!!! (Rosi)Si alguien quiere compartir coche desde La Laguna, nos vemos en La Laboral a las 21:00 horas. (Maive)
domingo, 8 de noviembre de 2009

Tannöd, el lugar del crimen
Andrea Maria Schenkel
Traducción de Carles Andreu
Ediciones Destino – Colección Áncora y Delfín
Barcelona
2008
La novela negra se sacude las pulgas. No es que le haya costado mucho, siempre ha tenido nobles defensores y hace tiempo que este subgénero de la novela vive independiente y con la cabeza bien alta, sólo le falta un día del orgullo de la novela negra.
¿Qué le ha llevado al triunfo? Pues como siempre, la conjunción de varios elementos, entre ellos el de famosos héroes o, tal vez, antihéroes que buscan la verdad a pesar de que eso suponga pérdidas cuantiosas para ellos (fortuna, amor, posición, etc…), mientras desmigajan los vicios y defectos de la sociedad en la que deambulan.
En la novelita que hoy nos ocupa, la narradora que no sé por qué identifico con una mujer, vuelve al pueblo en el que había pasado un verano, después de leer la noticia de un horrendo crimen en un caserón del mismo. No es policía, no es periodista, suponemos que es escritora o por lo menos eso es lo que hará, llevar un “sumario” de las diferentes versiones de los acontecimientos.
Desde el principio sabemos lo que ha ocurrido, sin embargo la historia nos engancha con esos minuciosos detalles que va soltando poco a poco mientras nos avergonzamos al descubrir que no podemos dejar la novela por nuestra dichosa inclinación morbosa. Así, se produce un doble juego de psicología: la que vamos descubriendo sobre las miserias de la familia Danner, sobre todo las del progenitor y la necesidad del lector de fagocitar más detalles oscuros y escabrosos que estimulen la lectura.
El móvil del crimen, sin embargo, no es otro que la rabia y venganza de un ser ninguneado, engañado y al que se ha utilizado sin pensar en sus sentimientos. De repente salta la tapa y el agua hirviendo lo quema todo.
Señor, ten piedad de nosotros, la novela negra avanza desde el frío y nos traga sin piedad. Cristo, ten piedad de nosotros, el crimen como argumento redime del infierno, de la quema, a los malos libros y los transforma en best-seller y algunos superan la etiqueta. Señor, ten piedad de nosotros, y dale largos años a Andre Camilieri.
¿Qué le ha llevado al triunfo? Pues como siempre, la conjunción de varios elementos, entre ellos el de famosos héroes o, tal vez, antihéroes que buscan la verdad a pesar de que eso suponga pérdidas cuantiosas para ellos (fortuna, amor, posición, etc…), mientras desmigajan los vicios y defectos de la sociedad en la que deambulan.
En la novelita que hoy nos ocupa, la narradora que no sé por qué identifico con una mujer, vuelve al pueblo en el que había pasado un verano, después de leer la noticia de un horrendo crimen en un caserón del mismo. No es policía, no es periodista, suponemos que es escritora o por lo menos eso es lo que hará, llevar un “sumario” de las diferentes versiones de los acontecimientos.
Desde el principio sabemos lo que ha ocurrido, sin embargo la historia nos engancha con esos minuciosos detalles que va soltando poco a poco mientras nos avergonzamos al descubrir que no podemos dejar la novela por nuestra dichosa inclinación morbosa. Así, se produce un doble juego de psicología: la que vamos descubriendo sobre las miserias de la familia Danner, sobre todo las del progenitor y la necesidad del lector de fagocitar más detalles oscuros y escabrosos que estimulen la lectura.
El móvil del crimen, sin embargo, no es otro que la rabia y venganza de un ser ninguneado, engañado y al que se ha utilizado sin pensar en sus sentimientos. De repente salta la tapa y el agua hirviendo lo quema todo.
Señor, ten piedad de nosotros, la novela negra avanza desde el frío y nos traga sin piedad. Cristo, ten piedad de nosotros, el crimen como argumento redime del infierno, de la quema, a los malos libros y los transforma en best-seller y algunos superan la etiqueta. Señor, ten piedad de nosotros, y dale largos años a Andre Camilieri.
Magnolia Medina
Viernes 13 de Noviembre de 2009
Tasca El Aljibe - Guamasa
Asisten: Alberto, Domingo, José Antonio, Maive, Mª José, Rosi, Nieves, Esther, Yolanda y yo.
domingo, 18 de octubre de 2009
PRÓXIMA TERTULIA
Ahora le toca el turno a la novela propuesta por Alberto. La fecha, ya estaba en el calendario oficial de nuestra tertulia, el 13 de noviembre, ¡¡viernes de terror!!, con el no menos escalofriante título de Tannöd, el lugar del crimen, escrito por Andrea Maria Schenkel y publicado en Destino.
La cena tendrá lugar en la Tasca El Aljibe en Guamasa.
La cena tendrá lugar en la Tasca El Aljibe en Guamasa.
La soledad de los números primos
La soledad de los números primosPaolo Giordano
Traducción de Juan Manuel Salmerón Arjona
Salamandra
Barcelona
2009
Siempre me ha parecido que las matemáticas son tramposas. Me explico, los números primos son aquellos que sólo son divisibles, con exactitud, por uno y por ellos mismos; entonces ocurre que el uno, porque es uno y es sí mismo, también es primo. Tramposas, muy tramposas. Sin embargo la literatura comienza a dejar de parecerme tramposa, todo se repite con tanta exactitud que el encanto de las marañas se difumina poquito a poco.
Están de moda los primos en la literatura, hace un par de años apareció en esta misma editorial, Salamandra, El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon que cuenta las aventuras de un niño autista en capítulos primos, por la atracción que sentía el protagonista hacía las matemáticas. Aquí se repite el esquema de un adolescente con problemas, en realidad unos adolescentes con problemas…¿todos los adolescentes tienen problemas?
Es un libro que se deja leer con facilidad pero que no testimonia más que la decrepitud de un modelo de novela anquilosada y ya vieja, trasnochada, se ha abusado tanto de los personajes bizarros que empieza a resultar difícil cualquier empatía o afinidad con el héroe o heroína. La anorexia de Alice, como la necesidad de autolesionarse de Mattia, surge de su propia crueldad, de su egoísmo. No creo que la intención del autor fuera escribir un libro con tanto éxito, le ha caído por sorpresa, pero tras esto se encuentra un mercado que llega con retraso y prefiere pagar novedades a rebuscar en las bibliotecas. Nada parecido a lo que han transmitido otros personajes, incluso no se asemeja ni al protagonista adolescente y también italiano que Enrico Brizzi propuso en Jack Frusciante ha dejado el grupo (Una grandiosa historia de amor y de "rock parroquial") que allá por los noventa también daba grandes esperanzas a la novísima literatura italiana.
Pero volvamos a nuestros dos egocéntricos adolescentes. Uno brillante académicamente, la otra una desdibujada caprichosa que cayó en desgracia. Ambos tan pérfidos como los congéneres que los rodean, porque tan despreciable es el que te humilla como el que admira al humillador, así le ocurre a Alice con Viola. Con Denis no tengo tan claro lo que quería hacer el autor, ¿tocar la homosexualidad adolescente? Por otro lado Mattia abandona, por vergüenza, a su hermana, el obstáculo que le impedía ser como los demás. Lo trágico de estas vidas es que no pueden ser como los que los desprecian.
Magnolia Medina
Están de moda los primos en la literatura, hace un par de años apareció en esta misma editorial, Salamandra, El curioso incidente del perro a medianoche de Mark Haddon que cuenta las aventuras de un niño autista en capítulos primos, por la atracción que sentía el protagonista hacía las matemáticas. Aquí se repite el esquema de un adolescente con problemas, en realidad unos adolescentes con problemas…¿todos los adolescentes tienen problemas?
Es un libro que se deja leer con facilidad pero que no testimonia más que la decrepitud de un modelo de novela anquilosada y ya vieja, trasnochada, se ha abusado tanto de los personajes bizarros que empieza a resultar difícil cualquier empatía o afinidad con el héroe o heroína. La anorexia de Alice, como la necesidad de autolesionarse de Mattia, surge de su propia crueldad, de su egoísmo. No creo que la intención del autor fuera escribir un libro con tanto éxito, le ha caído por sorpresa, pero tras esto se encuentra un mercado que llega con retraso y prefiere pagar novedades a rebuscar en las bibliotecas. Nada parecido a lo que han transmitido otros personajes, incluso no se asemeja ni al protagonista adolescente y también italiano que Enrico Brizzi propuso en Jack Frusciante ha dejado el grupo (Una grandiosa historia de amor y de "rock parroquial") que allá por los noventa también daba grandes esperanzas a la novísima literatura italiana.
Pero volvamos a nuestros dos egocéntricos adolescentes. Uno brillante académicamente, la otra una desdibujada caprichosa que cayó en desgracia. Ambos tan pérfidos como los congéneres que los rodean, porque tan despreciable es el que te humilla como el que admira al humillador, así le ocurre a Alice con Viola. Con Denis no tengo tan claro lo que quería hacer el autor, ¿tocar la homosexualidad adolescente? Por otro lado Mattia abandona, por vergüenza, a su hermana, el obstáculo que le impedía ser como los demás. Lo trágico de estas vidas es que no pueden ser como los que los desprecian.
Magnolia Medina
Viernes 16 de octubre de 2009
Tasca Guaydil - La Laguna
Asisten: Mª José, Domingo, Maive, Covadonga, Yolanda, Nieves, Rosi y Magnolia.
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