lunes, 8 de febrero de 2010

La última novela de Saramago, Caín, es la propuesta de Yolanda para el 5 de marzo en el restaurante libanés Alhambra. La hora ya la concretará la "sacerdotisa" a la que tenemos que agradecer la elección de un libro que podemos encontrar con facilidad. ¡Ánimo, nos vemos dentro de un mes!
Me gustaría RECORDAR que las puertas de esta tertulia están abiertas para todos los magallanistas y exmagallanistas que quieran asistir, sabemos que nos leen más de los que asisten. ¡Besos!
PUDOR

Santiago Roncagliolo

Alfaguara

Madrid
2005

FAMILIA CON GATO
Empecemos por lo evidente: la incomunicación. Ninguno de los personajes conoce las penurias emocionales de los otros, comparten espacio y palabras, pero a penas se dicen nada, tanto es así que Alfredo se ve envuelto en un afaire sin querer, simplemente porque decide que es mejor contarle su muerte inminente a su secretaria antes que a su mujer.
Niño, hermana, abuelo, gato, padre, madre van desfilando por las páginas del libro para remarcar su soledad y sus relaciones familiares, porque también habla del poder castrador de la familia, a veces recuerda a American Beauty (1999) de Sam Mendes y guión de Alan Ball (A dos metros bajo tierra y
True Blood), así en la página 171 cuando la madre, durante la cena, saca la infidelidad del padre y terminan con el vaciado del bolso de la madre, recuerda bastante a una escena parecida de la película, en la que los miembros de la familia se enfrentan a sus secretos. El libro termina con un inexplicable episodio del gato, perece que ve en la televisión a todos los miembros de la familia, una familia fantasmagórica y feliz, ¿alguien lo entiende?
El tiempo de la novela está marcado por la duración de la primera menstruación de Mariana, cuando ella aparece en los vestuarios, al terminar el capítulo, y ve, al quitarse sus braguitas de flores, que están manchadas porque le ha bajado su primera menstruación. En la venganza, el preservativo que deja en el sobre de Hello Kitty también llevaba restos de su regla: “Recordó que el condón también tenía sangre. Y no eran sólo tres gotas.” (página 147) Así nos habla del proceso de depuración que sigue toda la familia en la novela, nos habla de un óvulo sin engendrar que baja, se deshace para permitir que otro sea engendrado. Este es uno de los aspectos más interesantes en el armazón de la historia, así como la capacidad del autor para romper los momentos melodramáticos o excesivamente televisivos introduciendo golpes de cruda realidad, por ejemplo en la página 58 dice: “Trató de acariciarle la cabeza, pero se le agarrotó el músculo del antebrazo”; o en la 59 “Trató de hacerla voltear. Luego oyó sus ronquidos.” Este intento de romper lo excesivamente merengoso o empalagoso, genera un humor ácido, negro, que ayuda a congraciarte con el autor por no dejarse caer en los tópicos cinematográficos. Lo utiliza también en la escena de la aventura sexual de la mujer, cuando el amante le pide una felación, página 133, y ella rehúye hacérsela porque le huele mal. Esas sobredosis de realismo es, quizás, lo más interesante del libro, ejecutando el efecto antidepresivo que anima la lectura.

Magnolia Medina
Restaurante La Barraca – Las Caletillas
Sábado 6 de Febrero de 2010 (5 días después del diluvio)
Asisten: Domingo, Alberto, Ángela, Yolanda, Mª José, Covadonga, Nieves y yo.

domingo, 17 de enero de 2010

PRÓXIMA TERTULIA

Santiago Roncagliolo es el autor de Pudor editada en Afaguara y elegida por Domingo para la próxima tertulia. Tenemos hasta el 6 de febrero para "hincarle el diente". Nos reuniremos en el restaurante La Barraca enfrente del Tenerife Tour en Las Caletillas, a las 21,30 . ¡Hasta el sábado! POR COINCIDIR TERTULIA CON JUBILACIÓN DE UN COMPAÑERO NECESITAMOS TU OPINIÓN SOBRE POSIBLE CAMBIO. ENTRA Y DEJA TU COMENTARIO.

viernes, 15 de enero de 2010


Un viejo que leía novelas de amor
Luís Sepúlveda
Tusquets (Maxi)
Barcelona
2009


La selva. Poderosas fuerzas telúricas duermen en su fondo, así ha sido vista a lo largo de la historia literaria, como un lugar indomable que puede engullir a todo aquel que se atreva a desafiar su poder. De esta manera numerosos autores han encontrado en ella un desafío para el orgullo humano que, desde finales del XIX, creían poder dominarlo todo. Joseph Conrad, en El corazón de las tinieblas, relata la locura de Kurtz después de llegar al “infierno” o tal vez al “cielo”, con la adoración de los indígenas. Arturo Cova clama a la esposa, la dominadora selva, después de refugiarse en ella, como Marlow en la obra de Conrad, para reencontrar o rescatar a una Alicia, creciendo así su añoranza de las llanuras y la pampa: “¡OH SELVA, ESPOSA de silencio, madre de la soledad y de la neblina! ¿Qué hado maligno me dejó prisionero en tu cárcel verde?[…] ¿Dónde estará la estrella querida que de tarde pasea las lomas? ¿Aquellos celajes de oro y múrice con que se viste el ángel de los ponientes, por qué no tiemblan en tu dombo? ¡Cuántas veces suspiró mi alma adivinando al través de tus laberintos el reflejo del astro que empurpura las lejanías, hacia el lado de mi país, donde hay llanuras inolvidables y cumbres de corona blanca, desde cuyos picachos me vi a la altura de las cordilleras!” Pero finalmente a los personajes de Eustasio Rivera también se los tragó la selva. Siempre se alza poderosa. Podríamos nombrar a otros autores que también han sucumbido a su esplendor y generosidad, como Kipling o Quiroga y a este último quería llegar, pues creo que Un viejo que leía novelas de amor es un homenaje a este autor, quien a la vez comparte con el autor de La vorágine una muerte trágica.
Luis Sepúlveda no habla de novelas ni de amor, la selva lo enmaraña todo desde el inicio, y ofrece el chileno una visión diferente, ya no es la enemiga indomable, la esposa de silencio, es la amiga que te habla si escuchas su silencio como hace el protagonista de la historia, Antonio José Bolívar, que incluso aprendió a avergonzarse de matar con rifle. Es una oda a la destrucción de la amazonía y es una plegaria pacifista en el encuentro con lo desconocido, escuchar y aprender.
Magnolia Medina
Asistieron: Alejandro, Mª José, Domingo, Ángela, Alberto, Maive, José Antonio, Yolanda, Covadonga, Nieves, Rosi y yo.
Ganadores de "las hartangas" fueron Rosi y Nieves, ambas se llevaron un tupperware (en español tapergüere) de carne en fiesta y una botella de agua o media.

lunes, 14 de diciembre de 2009

José Antonio, seis días después de su cumpleaño, el 15 de enero, quiere que nos reunamos para comentar el libro de Luis Sepúlveda titulado Un viejo que leía novelas de amor. Nuestro maestro de ceremonia, cuando lo decida, nos dirá dónde y la hora de encuentro. Sería un bonito regalo poder asistir.
¡¡Feliz solsticio de invierno!!

miércoles, 18 de noviembre de 2009

PRÓXIMA TERTULIA

Rosi quiere hacernos pasar frío en este caluroso otoño, por eso ha elegido a Arto Paasilinna, autor finés que en las largas noches nórdicas ideó Delicioso suicidio en grupo, editado por Anagrama. Nos vemos el 11 de Diciembre.El lugar elegido es LA CASONA DEL VINO en Igueste de Candelaria (Carretera Gral. del Sur 44). Es muy fácil llegar pero si quieren nos vemos a las 9,20 en el McDonald's de las Caletillas pues está a 3 minutos de ahí.Los espero a todos y a disfrutar de este puente!!! (Rosi)
Si alguien quiere compartir coche desde La Laguna, nos vemos en La Laboral a las 21:00 horas. (Maive)

domingo, 8 de noviembre de 2009


Tannöd, el lugar del crimen
Andrea Maria Schenkel
Traducción de Carles Andreu
Ediciones Destino – Colección Áncora y Delfín
Barcelona
2008





La novela negra se sacude las pulgas. No es que le haya costado mucho, siempre ha tenido nobles defensores y hace tiempo que este subgénero de la novela vive independiente y con la cabeza bien alta, sólo le falta un día del orgullo de la novela negra.
¿Qué le ha llevado al triunfo? Pues como siempre, la conjunción de varios elementos, entre ellos el de famosos héroes o, tal vez, antihéroes que buscan la verdad a pesar de que eso suponga pérdidas cuantiosas para ellos (fortuna, amor, posición, etc…), mientras desmigajan los vicios y defectos de la sociedad en la que deambulan.
En la novelita que hoy nos ocupa, la narradora que no sé por qué identifico con una mujer, vuelve al pueblo en el que había pasado un verano, después de leer la noticia de un horrendo crimen en un caserón del mismo. No es policía, no es periodista, suponemos que es escritora o por lo menos eso es lo que hará, llevar un “sumario” de las diferentes versiones de los acontecimientos.
Desde el principio sabemos lo que ha ocurrido, sin embargo la historia nos engancha con esos minuciosos detalles que va soltando poco a poco mientras nos avergonzamos al descubrir que no podemos dejar la novela por nuestra dichosa inclinación morbosa. Así, se produce un doble juego de psicología: la que vamos descubriendo sobre las miserias de la familia Danner, sobre todo las del progenitor y la necesidad del lector de fagocitar más detalles oscuros y escabrosos que estimulen la lectura.
El móvil del crimen, sin embargo, no es otro que la rabia y venganza de un ser ninguneado, engañado y al que se ha utilizado sin pensar en sus sentimientos. De repente salta la tapa y el agua hirviendo lo quema todo.
Señor, ten piedad de nosotros, la novela negra avanza desde el frío y nos traga sin piedad. Cristo, ten piedad de nosotros, el crimen como argumento redime del infierno, de la quema, a los malos libros y los transforma en best-seller y algunos superan la etiqueta. Señor, ten piedad de nosotros, y dale largos años a Andre Camilieri.

Magnolia Medina
Viernes 13 de Noviembre de 2009
Tasca El Aljibe - Guamasa
Asisten: Alberto, Domingo, José Antonio, Maive, Mª José, Rosi, Nieves, Esther, Yolanda y yo.