domingo, 9 de mayo de 2010

PRÓXIMA TERTULIA


Semmelweis de Louis -Ferdinand Céline es el libro propuesto para terminar el curso, está editado en Marbot, en la colección Tierra de nadie. La idea de celebrarla en Lanzarote está descartada, así que una vez más cogeré un avión para vernos el 11 de junio, a las 9:35 en el restaurante-tasca El Kikere, c/ Marqués de Celada, 124 en La Laguna.

Fotografías con alma

LA INVENCIÓN DE MOREL
Adolfo Bioy Casares
Alianza (Biblioteca Bioy Casares)
Madrid
2008







La generación del “tuenti” parece haber leído esta novela, explica eso las extrañas posturitas que ensayan y posan para salir en las fotos. La era digital ha ayudado mucho, se pueden borrar aquellas que no capten los cinco sentidos que te hacen inmortal, porque a la inmortalidad le da lo mismo que los cerebros estén vacíos, a la inmortalidad sólo le importa repetirse, sólo los mortales necesitan de la inteligencia para descifrar lo que los píxeles captan. Curiosa la evolución de la caja negra hasta convertirse en un artefacto mágico que te permitiría repetir los mejores momentos una y otra vez, ¡qué triste, ser inmortal únicamente en lo bueno, en lo hermoso, en lo ficticio! Sí, ahí creo que reside el tema, el importante; no lo es tanto, como casi todo el mundo cree, que se trata de una novelita que habla del tiempo, de la locura o las alucinaciones, es una novelita que habla de lo natural y lo ficticio, de cómo vamos buscando sucedáneos a todo lo que nos rodea, sí, un árbol reflejado está vivo y el árbol vivo está muerto. Superar la barrera de la muerte, terminar con la muerte y repetir eternamente un momento al que se le pueden sumar otros que no son paralelos ni se han tocado, pudiendo superar tu propia historia para pertenecer a otra historia, ¡vaya, el más genuino barroco!
Necesitaba tiempo, tuve que digerirla, pero ahora sé con certeza que el protagonista es un ser trágico que moriría por repetir un momento extraordinario de su vida, en concreto el encuentro con la mujer que ama, o mejor dicho, con la mujer que lo obsesiona. Conozco algún ser real así, encaprichado en repetir y repetir los buenos momentos, tanto, que termina por quitarle la gracia a los pocos que pasas junto a él. Repite y repite las anécdotas vividas, e incluso magnifica las repeticiones y les añade elementos que no aparecieron en la primitiva narración, así se van fijando en nuestros cerebros, la invención de Morel, los diferentes buenos momentos que hemos ido perfeccionando. Son las aventuras del “abuelo cebolleta” que todos hemos vivido, realidad y ficción para recrear un recuerdo borroso, para limar las imperfecciones de la realidad, y así convertirnos en los héroes perfectos de nuestras perfectas historias.
No creo que la intención del autor haya sido crear una novela de Ciencia Ficción, creo que quería engendrar un relato fantástico, eso es para mí La invención de Morel, el intento de explicar el cerebro humano y su capacidad para recordar, porque al final solamente se ha vivido lo que se recuerda.


Magnolia Medina
Restaurante Rasoi – Santa Cruz de Tenerife
Viernes 7 de Mayo de 2010
Asisten: Nieves, Rosi, Mª José, Domingo, José Antonio y yo.

domingo, 11 de abril de 2010

PRÓXIMA TERTULIA

El 7 de mayo volveremos a encontrarnos donde disponga Nieves para comentar el libro de Adolfo Bioy Casáres titulado La invención de Morel, editorial Alianza.
Cenaremos en el restaurante Rasoi, en la c/El perdón, número 5 (antigua General Goded), Santa Cruz, a las 9:30.

Lo que se puede imaginar mientras leemos y ver después de leer.

El animal moribundo
Philip Roth.

Carolyn y sus 15 kilos de nuevo y monumental tamaño “en la base sustentadora de su esbelto torso. Dejé que me inspirase como si yo fuera el escultor Gaston Lachaise. Su ancha grupa y sus muslos macizos me hacían pensar en redondas balas de heno.” (Pg. 60).









El máximo de erotismo y comunión física sin transustanciación tenía que ser ejemplificado con una obra religiosa. “…con una rodilla inclinada hacia la otra, como el San Sebastián de Mantegna, la sangre corriéndole por los muslos mientras yo la miraba.” (Pg. 61).






De Consuelo, extraño, sólo tenemos “...esa hinchazón sedosa y viscosa es muy excitante, estimulante tanto para el tacto como para la vista. El secreto arrobadamente expuesto. Schiele habría bebido los vientos por pintarlo. Picasso lo habría convertido en una guitarra.” (Pg. 84). La guitarra te la puedes imaginar…..de Schiele ni idea hasta que encontré:

“Como un gran atleta o una obra de arte escultórico idealizada o un animal atisbado en el bosque, como Michael Jordan, como un Maillol, como un búho, como un lince, ella lo hacía mediante la sencillez del esplendor físico.” (Pg. 98 y 99). Así nos representa lo que provoca Consuelo sin lenguaje, sin astucia, sin sadismo, con su esplendor físico.



No encuentro ni pata de cordero ni chuleta pero sí es seguro que este es el cuadro, o fragmento del cuadro, de Stanley Spencer y su mujer que está en la Tate con toda la resignación melancólica de la carne moribunda que no se parece en nada a ni a un cordero ni a un cerdo vivo.

Domingo Valenciano

jueves, 8 de abril de 2010

El animal moribundo (Elegy)
Philip Roth
Traducción de Jordi Fibla
Debolsillo
Barcelona
2008



La muerte, constante, fermenta repulsa a viejos y enfermos. Escapamos entre pulsiones sexuales y domésticos remedios antiarrugas, pero el hedor y podredumbre va carcomiendo hueco a hueco de nuestro cuerpo. La belleza, o la búsqueda de la misma, es el remedio más antiguo que se conoce para ese mal, para adormecer a la fábrica de gusanos. Nadie puede soportar ni la enfermedad ni la vejez.
Nuestro personaje, un hedonista y melómano profesor, se obsesiona con una alumna suya que tras desaparecer de su vida vuelve para contarle que tiene un cáncer de mama. Él elogia durante una hora el cuerpo joven que conoció y se sorprende ante su incapacidad para volver a gozarlo. La enfermedad es peor que la vejez, porque sabes que la muerte está pegada a tu cogote, la hueles, generándonos ese extraño sentimiento de compasión que parece alimentar a nuestro protagonista al final del libro. ¿Era amor lo que sentía por Consuelo? Perdónenme el ripio: “Consuelo busaca consuelo” y a pesar de todo lo encuentra, tanto que él se prepara para el sacrificio ya que augura que será el primero, después de la operación, con quien querrá recuperar la confianza en el cuerpo mutilado. Parece haberse transmutado en aquello que critica de su hijo, personaje que por otro lado provoca risa, son geniales los comentarios que hace sobre él.
El hippysmo y sus consecuencias, el terrorismo, la esencia americana, Cuba, son todos temas que aparecen al margen deambulando por toda la obra. Bien escrita, con la medida justa de la intriga, va imponiendo un buen ritmo a la lectura, incluso si has visto la película. Pero la terminas y, aunque te atrapa intentando buscarle un significado al extraño final, parece haberse quedado en un repertorio de ideas típicas de la progresía, no sé, en mí por ejemplo, que me pareció una buena lectura, creo que lo que definitivamente no ha hecho es traspasar mi umbral del escándalo, no ha provocado desequilibrio cognitivo, para entendernos. Todo está bien, es perfecta, ¡pero que aburrida la perfección!
Podríamos hacer una recete para cuadrar este manjar: un flas back en su punto, una primera persona singular, un interlocutor al que remitirse de vez en cuando en la trama, un drama abundante y cotidiano, sexo, arte, burguesía, algo de sarcasmo, mucha ironía, una pizca de crítica social y un final abierto. Mezcle todo con furia y mucho cariño y obtendrá una suculenta novela contemporánea. Abstenerse admiradores de Ferrán Adriá.

Magnolia Medina
Viernes 9 de abril de 2010
Restaurante La casa de mi abuela – Las Canteras (Las Mercedes)
Asisten: Covadonga, Yolanda, Nieves, Rosi, Mª José, Maive, Alberto, Domingo, José Antonio y yo.

domingo, 7 de marzo de 2010

PRÓXIMA TERTULIA

Philip Roth
El animal moribundo (Elegy)
Este es el libro que Covadonga quiere que leamos para el día 9 de abril.
Nos vemos a las 9:30 en el restaurante La casa de mi abuela que está en la carretera de la Mercedes, 8 (por la rotonda de Las Canteras a la derecha)
¡Felices penitencias!

jueves, 4 de marzo de 2010

Psicokiller apocalíptico

Caín
José Saramago
Traducción de Pilar del Río
Alfaguara
Madrid
2009



No pude con él y eso que la invención de usar las mayúsculas exclusivamente para marcar las intervenciones de los personajes ayudaba a aligerar la lectura. No soy conocedora de la obra de Saramago, debería decir que ahora sé el porqué, lo cierto es que sería injusto hacer algo así con el autor que según Harold Bloom en El futuro de la imaginación es ahora mismo, dentro de las letras no anglosajonas, el mejor. Pero ni la lectura de un libro sirve para generalizar ni la opinión de un reputadísimo crítico para reverenciar. Terrorífico, leerlo ha sido terrorífico, enfrentarme al sentido del humor que el autor pretende con numerosos anacronismos me ha hecho volver a los clásicos sin Nobel. Ya Mark Twain usó las historias de la Biblia para jugar con lo que pudo haber sido, así en La biblia según Marck Twain leemos el antiguo testamento en forma de diario escrito por los edénicos.
Por lo que conozco de Saramago creo que se ha quedado con el minotauro en el laberinto, atrapado en el tema de la religión, no parece recordar que Dios ha muerto.
Por otro lado, los textos bíblicos no están escritos por Dios, ya gritaron esto los Humanistas, lamentablemente son obra de la crueldad de los hombres, de ahí su violencia. No reflejan un protohombre, un hombre arqueológico, no, reflejan a los hombres, y a las mujeres también. Por cierto, sin premeditación, creo, el relato es muy machista, y lo es más cuando menos quiere serlo. Lilith sigue teniendo esas connotaciones negativas de "comehombres", así como todas las mujeres del Arca que eran las que limpiaban los excrementos de los animales; por qué ellas, porque alguien tenía que limpiar.
“En aquella época las maldiciones eran obras maestras de la literatura, tanto por la fuerza de la intención como por la expresión formal en la que se condensaban”, es esta la mejor frase del libro, cierto, la poética de las maldiciones se ha perdido, ya nadie pierde el tiempo en maldecir, en eso creo que hemos retrocedido, ahora se ahorra ese tiempo y directamente te parten la cara, así que para ser coherente creo que la violencia física he aumentado, somos más violentos ahora que en el antiguo testamento.
Dice Julio Trebolle Barrara en La Biblia judía y la Biblia cristiana, que el estudio de la biblia es un acercamiento a los estilos literarios de la antigüedad, en él encontramos desde la parábola, la anécdota, el apotegma, etc… todos tienen un modelo en la literatura griega. Dice Borges: “Más allá del azar de los tálamos, más allá de las posibilidades combinatorias de la sangre, todo occidental es judío y helenístico, es un judío helenístico”, por eso me produce risa que la biblia judía, el antiguo testamento, el que ha recreado Saramago, se vea como producto de la brutalidad, porque sin saberlo el lusitano, que pretendía hacer una crítica a la religión católica, termina denostando a un pueblo concreto, el judío, el helenístico. Bueno, ahora que lo pienso, seguramente lo sabía. Lamentable, recuerdo a Casiodoro de Reina y su brillante Biblia del Oso, ¡el pobre, si levantara la cabeza, se daría cuenta de que esos textos que tradujo como tales tan magistralmente, todavía siguen creando problemas.

Magnolia Medina
Restaurante Alhambra, Santa Cruz
Viernes 5 de marzo de 2010
Asisten: Yolanda, Covadonga, Nieves, Ángela, María José, Domingo, Alberto, José Antonio y yo.