miércoles, 20 de abril de 2011

Sáname

Una palabra tuya
Elvira Lindo
Seix Barral
Barcelona
2008




¿Quién quiere estar enfermo? Hay algunas teorías que dicen que la enfermedad es consustancial al hombre, es decir, que ya venimos al mundo con alguna de las numerosas enfermedades que nos rodean, por lo tanto estar vivo es estar enfermo. El hombre es un ser enfermo que respira para curarse y, como dice la Biblia, “una palabra tuya bastará para sanarme”. El poder curativo de las palabras es fortísimo, también el poder dañino de las mismas, de hecho si midiéramos la repercusión de unas y otras, a lo mejor, dejaríamos de hablar. Sin embargo, lo experimenta la propia Rosario cuando van en el coche hacia el pueblo donde enterrarán al “gatito”, hablar, expulsar los pensamientos que te atormentan es la base de todas las psicoterapias que pueblan el mundo. Cuando dejas de tenerle miedo a las palabras que resumen tu vida, cuando hablas de lo que te ocurre y atormenta, generalmente, sentimos un alivio parecido al de quitarte unos zapatos que te hacen daño.
La autora, que maneja con maestría el diálogo y su ritmo, nos adentra a través del monólogo interior de la protagonista en su vida cotidiana y en la de los que la rodean. Me queda una duda, ¿a quién se dirige Rosario cuando dice “Escuchadme”, “os hablo de esta misma mañana” en el capítulo trece?
Rosario se siente maltratada por la vida, nada de lo que tienen le gusta porque se cree superior a todo ello. Su mal comienza al creer que su padre tenía un afecto especial hacia ella y termina cuando descubre que no era más que otra pieza que utilizó cuando le hizo falta, sin más. Todos queremos ser importantes, por lo menos para los que nos han dado la vida, ya lo dice Nacho Vegas en su canción el último anhelo: “… hay un deseo que todos tenemos, sentirnos amados y amar …”, el problema es que hay personas que venden muy caro sus sentimientos, no están dispuestas a querer a cualquiera pero no entienden que cualquiera no esté dispuesto a quererlas. Eso creo que le pasa a Rosario, sin embargo a Milagros le ocurre lo contrario, que está dispuesta a querer a cualquiera y en este caso tampoco cualquiera está dispuesto a quererla. Esto último es mil veces más cruel.
Sabe Elvira Lindo retratar muy bien los ambientes, desde los pequeños (casas, vestuarios, bares) hasta los grandes (ciudades, familias, pueblos), sin directamente nombrarlos, los va modelando poco a poco, con detalles tales como la lejanía de la casa del Morsa y su dependencia, todavía, de la madre para que le lave la ropa. Detalles, pequeños detalles que terminan configurando el puzzle de unas ciudades descarnadas donde las frustraciones no tienen sombra cuando pasean por las aceras, donde se pierden los trenes que no vuelven a pasar, donde te adaptas o mueres, o como ella misma ya escribió, la ley de la selva lo domina todo.
¿Quién quiere estar vivo si estás enfermo con el virus de la invisibilidad? ¿Hay algo más dañino que no ser nada? ¿Soy o estoy? Estar sin ser, ser sin estar…mirar sin ver, no ver que estás…No hay nada más triste, nada.

Magnolia Medina Sánchez


Asisten: Yolanda, Maive, Ana Elba, Alberto, Domingo, Covadonga, Rosi, Nieves, Mª José y yo.

lunes, 21 de marzo de 2011

PRÓXIMA TERTULIA

Yolanda propone Una palabra tuya de Elvira Lindo para el viernes 15 de abril, justo el día que iniciamos las vacaciones de Semana Santa. Ya saben que el lugar y la hora se pondrán unos días antes, así que atentos. ¡Ánimo que no queda nada!

El frío modifica la trayectoria de los peces

El frío modifica la trayectoria de los peces
Pierre Szalowski
Traducción de Esther Andrés Gromaches
Debolsillo
Barcelona
2009








El avión modificó la trayectoria de mi pelo, el coche la de mi pantalón y el retrato de Franco el de mis improperios. Aún así logré sentarme y relajarme para disfrutar de una tertulia más. A todos nos gustó el libro, estuve a punto de decir que no pude con él, aunque no fuera verdad, por darle un poco de vidilla a la cena que se quedó en una procesión de lindezas sobre la historia. Lo leí fácilmente, sí, y creo que es una lectura recomendable para los alumnos de 4º ESO, pero empezamos a necesitar algún revulsivo, alguna lectura que nos obligue a posicionarnos, que disguste a unos cuantos, algo muy malo o algo muy bueno, no sé, que nos haga no estar de acuerdo.


Efectivamente hay hechos extraordinarios que nos obligan a comunicarnos, a conocernos, eso ocurre en las historias que nos cuentan estas páginas. Hechos insólitos que los ojos de un niño pueden ver como actos divinos o sobrenaturales de los que se siente responsable. De esa manera, seres opuestos se ven obligados a encontrarse, a hablarse, a conocerse e incluso a amarse. Es una historia tierna llena de simbología, parece que las letras mundiales y en especial las francófonas, últimamente, navegan por esos lares: La mecánica del corazón o La alargada sombra del amor de Mathias Malzieu por un lado y Las cajas de luz (considerada por la crítica como el nuevo Principito) de Shana Jones por otro, todos acompañados de bonitas portadas ilustradas, las del francés por Benjamin Lacombe. ¿Son necesarias tantas parábolas? ¿No estamos dándole demasiada importancia a la visión de los niños? He de reconocerlo, a mí este tipo de libros, al margen de que me puedan gustar o entretener, me dan algo de yu-yu, no sé, entran fácilmente y suben muy deprisa, como algunos vinos que maldices con la resaca.



Está bien estructurado, las frases finales de los capítulos son las que dan título a los mismos, los personajes son planos, vienen perfilados desde su presentación y los cambios no añaden nada nuevo a la esencia que desprende la historia: todos somos buenos por naturaleza, las circunstancias nos vuelven hostiles. A todo esto hay que añadir un final, tal vez lo mejor por no ser predecible, feliz. Este "buenrrollismo" que podría ser empalagoso, es, quizás, lo mejor del libro.


Termina la cena y ninguno reunió el valor ni el coraje de darle la vuelta al anacrónico retrato del caudillo, ¡qué cosas!



Magnolia Medina Sánchez



Asisten: Maive, Yolanda, Covadonga, Esther, Rosi, Nieves, Ana Elba, Mª José, José Antonio, Domingo, Alberto, Alejandro y yo.

lunes, 14 de febrero de 2011

PRÓXIMA TERTULIA

En la última tertulia Domingo, entre los que asistieron, tenía el turno para proponer, pero como sus elecciones son mamotretos, le ha pedido a Maive que le cambie el turno, y así nos deja el "tocho" para vacaciones.
Maive nos presenta un título muy sugestivo, El frío modifica la trayectoria de los peces de Pierre Szalowski. La edición que ha leído Maive es del Círculo de Lectores pero está también en la editorial Grijalbo y Debolsillo.
Nos vemos el viernes 18 de marzo a la hora y el lugar que elija nuestra proponedora (juro que la palabrita está en el DRAE). Hasta entonces les dejo la dirección del blog del autor propuesto, especialmente para las francófonas.

Persépolis

sábado, 29 de enero de 2011

Una vez más José Antonio nos da una lección de "modernidad" eligiendo una novela gráfica, Persépolis de Marjane Satrapi, para nuestra próxima tertulia del día 11 de febrero.
¡No vale ver la película nada más!

Matematicón

La fórmula preferida del profesor
Yoko Ogawa
Traducción de Yoshiko Sugiyama y Héctor Jiménez Ferrer
Editorial Funambulista
Madrid
2008






Cuando pasen veinte años o más, los críticos literarios podrán llegar a la conclusión de que en la primera década del siglo XXI el subgénero narrativo de mayor auge fue la novela negra o sus secuaces alternativas; por otro lado, el protagonista elegido para algunas de las novelas más vendidas fue las MATEMÁTICAS. Los números primos, el número áureo, el azar y fórmulas de difícil resolución se han conformado en el centro de algunos de los títulos que me vienen a la cabeza, desde las mediáticas Código Da Vinci y La soledad de los números primos, hasta la extraña y sorprendente pasión de un autista en El curioso incidente del perro a media noche. En todas ellas los protagonistas tienen una amorosa relación con los números. En este marco tenemos que encuadrar la novela de nuestra última tertulia.
Pero, ¿por qué esa necesidad de exaltar el universo matemático y los extraños seres que engendran su pasión? Parece que la humanidad va en busca de una nueva poética, la de los números, nada extraño ya que estamos en los inicios de la era binaria. La letras, las palabras, están ya tan manidas que han perdido fuerza, ya no bastan experimentos de libre asociación, como nos sugerían los diferentes movimientos de vanguardia, hay que buscar otros códigos que nos hagan sentir de otra manera. ¿Se puede sentir de otra manera?
Aunque la lectura del libro ha sido muy amena y gratificante, ya que ha supuesto un reencuentro con las matemáticas y una demostración de que lo que se enseña con pasión se aprende con pasión, no creo que sea una novela de canon. Una tierna historia que te hace reflexionar del devenir de una mente prodigiosa y en general de lo que supone el olvido, de lo que supone sólo poder recordar los 80 últimos minutos de tu vida. Tal vez eso es lo que le ocurre a nuestra sociedad, llena de noticias caducas pasadas unas horas, hemos llevado demasiado lejos eso de “vivir al día”.


Magnolia Medina
Restaurante El azafrán – Santa Cruz de Tenerife
Viernes 14 de Enero de 2011
Asisten: Rosi, Nieves, Yolanda, Covadonga, Domingo, Ana Elba, José Antonio, María José y Magnolia.