martes, 17 de febrero de 2009

PRÓXIMA TERTULIA

Alejandro propone un libro de Ana Joyanes, invitada a la tertulia pasada, titulado Lágrimas mágicas y editado en IDEA. Nos vemos en marzo, otra vez un viernes 13, a la hora y el lugar que nos indique el maestro de ceremonias.

¡Feliz Carnaval!

Alejandro nos envía el mapa del lugar elegido, La Llarena, intenten apuntarse ya para que pueda hacer la reserva. Aunque no me ha comunicado la hora, supongo que será la las 9:30. Si incluso con mapa alguien, no doy nombres, cree no poder llegar, quedamos como siempre enfrente de La Laboral media hora antes.
¡Cuidado con los elfos!

LA CARRETERA

LA CARRETERA
Cormac McCarthy

Traducción de Luis Murillo Fort

Mondadori

Barcelona

2007

Silencio. Silencio y ruido de hojalata sobre el asfalto. Silencio y el viento en los pinos. ¡Qué hermosura, cómo un montón de palabras, de sonidos, te pueden transmitir silencio! La tranquilidad, a pesar de la desgracia, que parece emanar de las fuerzas telúricas, me sobrecoge. Días después, en la tele, veo un documental de cómo el planeta, tras de la desaparición de los humanos, volvería a ser conquistada por la vegetación. Y vuelve el silencio.
No voy a hablar del argumento, quiero ahorrar líneas y palabras para comentar lo que más me inquieta y, la verdad, le he dado vueltas y todavía no sé cómo exponerlo con claridad. Siempre busco el tema del libro, la Idea que esconde la metáfora, y en este caso creo que habla de un instinto, el paternal, que está por encima de la razón. ¿Qué sentido tiene querer llegar a otra orilla, buscar algo mejor para tu hijo, si el mundo que habita está perdido? ¿Qué sentido tiene sobrevivir gracias a los restos de una civilización perdida con el aliento de las parcas pegado a tu cogote? El instinto irracional hace resurgir las ansias de vivir, aunque sea como un animal, y siguen la carretera porque éstas siempre tienen un destino. Así nos plantea también el tópico de la barbarie, humanos que comen humanos para sobrevivir, pero ¿para qué? El nihilismo atraviesa todo el relato, incluso evoca la novela que popularizó el término (Padres e hijos de Iván Turgenev, 1862) con esa relación invertida en la que la vieja generación es la irreverente y causante de la catástrofe, y la nueva generación la esperanza redentora de una nueva humanidad alcanzada a través de la inocencia e ignorancia de una reciente Historia: “Salió a la luz gris y se quedó allí de pie y fugazmente vio la verdad absoluta del mundo. El frío y despiadado girar de la tierra intestada. Oscuridad implacable. Los perros ciegos del sol en su carrera. El aplastante vacío negro del universo. Y en alguna parte dos animales perseguidos temblando como zorros escondidos en su madriguera. Tiempo prestado y mundo prestado y ojos prestados con que llorarlo” (pág. 99-100) Aún a sabiendas de que está todo acabado, la muerte del hijo lo inquieta en sueños y prefiere la vigilia a esas visiones.
En la costa. La playa, el barco Pájaro de esperanza-Tenerife, despierta nuestro orgullo patriótico con tan evocador nombre, pero no está ahí la solución aunque es en la playa (otra vez la playa como locus amoenus dentro de nuestras tertulias) junto con los felices días en el cobertizo, los momentos de la narración más luminosos, parece abrirse el cielo.
¿Qué pulsión nos obliga a la vida, a respirar? Ese misterio sigue siendo tremendamente fértil.
Magnolia Medina
Viernes 13 de febrero de 2009
Restaurante El Empedrado - Tacoronte
Asisten: Ana Elba, Rosi, Maive, Mª José, Ana Joyanes, Alejandro, José Antonio, Esther, Covadonga y yo.

lunes, 19 de enero de 2009

PRÓXIMA TERTULIA

Ana Elba toma las riendas de la próxima tertulia y nos propone La carretera de Cormac MacCarthy, que ya tiene adaptación cinematográfica, así que para cuando la estrenen ya la habremos leído y Maive podrá llevarnos a todos de tertulia cinematográfica, por cierto, Viggo Mortensen tiene un papel destacado. No digo más para no pervertir la imaginación de nadie.
Nos vemos el viernes 13 de febrero a las 9:30 en el restaurante El EMPEDRADO (antiguo Garrafón), cerca del M30.

domingo, 18 de enero de 2009

El pez dorado

J.M.G. Le Clézio
Traducción de Mercedes Corral
Tusquet Editores (Colección andanzas)
Barcelona
2008

Imposible no hacer referencia al Lazarillo de Tormes: primera persona, desventuras y fortunas, infancia de amo en amo, muestrario del género humano, etc… Sin embargo en el primero el testimonio pretende exculpar al protagonista justificando su pasividad ante un hecho, en la época, deshonesto. Es lo que aparece en el prólogo como “el caso”. Aquí no encontramos motivo alguno que justifique la retahíla de acontecimientos que se suceden engarzando tópico tras tópico: la perversión francesa, la ignorancia americana y la idealizada figura del inmigrante. Así nuestra pequeña protagonista es tan pronto una ávida lectora como una virtuosa pianista, su facilidad para el conocimiento y su irresistible atractivo la llevan siempre al lado de personas que, si bien en un principio parecen benefactoras, terminan tornándose en unos auténticos depravados morales. Nunca hay un acto egoísta ni malsonante de la pequeña y sorda Laila, el mundo cruel que explora la hace decidirse por el rincón terrestre del que la sacaron a la fuerza. Los pobres honrados y felices se entremezclan en la chusma occidental que sólo los ayuda para aprovecharse.
Aunque en algunos momentos la prosa te puede atrapar y hacerte devorar capítulos enteros sin darte cuenta, el final del libro se hace cuesta arriba y sigo sin saber cuál es “el caso” porque reiteradamente dice no sentirse de ningún lado, pero parece que al final, en su “ciudad invisible” de la que da unas coordenadas pero creo que no nombra en ningún momento (¿me equivoco?), es donde comienza su nueva vida, "he salido finalmente de la edad de la familia para entrar en la del amor", parece decir que ya no quiere encontrar a su familia, ni la real ni la que intentó tejer una y otra vez que el destino se lo permitía, ahora comienza la del amor.
En su peregrinaje no encuentra su verdadera vocación y cada vez que el camino vislumbra una solución, ella lo suelta sin ningún remordimiento: logra grabar un disco y el productor le advierte de Bela, que tenga cuidado con él, ella no lo escucha y termina perdiendo ambas cosas aunque vuelve a tener otra oportunidad en este mundillo con su actuación en Niza, y otra vez decide dejarlo. En la página 160, ella para referirse a sus últimas lecturas: Malaparte, Camus, André Gide, Voltaire, Dante, Pirandello, Julia Kristeva e Ivan Illich dice, "Eran todos iguales, todos utilizaban las mismas palabras y los mismos adjetivos. No eran punzantes, no hacían daño." Yo añadiría este libro en ese grupo.
Lo mejor, las repetidas alusiones a mi cantante de jazz femenina favorita, Nina Simone y a su extraordinaria Black is the color of my true love’s hair. Esa sí fue una negra valiente y algunos dicen que antipática, virtuosa del piano que nunca logró hacer carrera en la música clásica por ser NEGRA.


Magnolia Medina
Restaurante Acaymo – Guamasa
Viernes 16 de Enero de 2009
Asisten: José Antonio, Pilar, Maive, Nieves, Mª José, Alberto y yo.

domingo, 11 de enero de 2009

¡¡Celebración!! ANULADA


El 23 de Enero celebramos haber leído 50 libros, por eso todos los que alguna vez hayan participado en alguna de las tertulias están invitados a un encuentro sin libro para rememorarlas. Si te apetece asistir apúntate aquí antes del 19 de Enero, necesitamos saber el número de asistentes para organizarlo todo, ¡gracias!
HEMOS ANULADO EL ENCUENTRO POR FALTA DE RESPUESTA DE LOS CONTERTULIOS QUE, AUNQUE YA NO VAN, HAN IDO A ALGUNA DE LAS TERTULIAS, YA QUE PARA VERNOS LOS HABITUALES NO NECESITAMOS UN ACONTECIMIENTO COMO EL QUE PROPONÍAMOS.
¡SALUDOS!

domingo, 21 de diciembre de 2008

PRÓXIMA TERTULIA

José Antonio, después de meditarlo, ha decidido que el próximo título que vamos a leer es El pez dorado de J. M. G. Le Clezio (actual premio Nobel de Literatura) editado en Tusquets, 235 páginas. Nos vemos el 16 de Enero de 2009.

¡Feliz Navidad a todos los tertulianos y a los que caen por este blog de vez en cuando!

viernes, 12 de diciembre de 2008

Chesil Beach

Ian McEwam
Traducción de Jaime Zulaika
Anagrama
Panorama de narrativas
Barcelona
2008

En cinco capítulos, los cuatro primeros en lento, la mitad del último en un rápido flashback; recorren las vidas de dos personajes para explicarnos un pequeño incidente con el que se termina una bonita historia de amor. En esta relación de miradas sostenidas y enamoramiento neoplatónico, la magia se acaba cuando tienen que enfrentarse a la noche de bodas, con la inexperiencia femenina y la escasez de delicadeza y paciencia masculina. Florence llega virgen al matrimonio y sin ningún interés por el sexo, tiene otras pasiones que le atraen más, y no sabe cómo proponerle un trato a su joven esposo; Edward quiere disimular su pasado pueblerino, contralar la violencia que lo aneja y dejarse empapar por el snobismo de Oxford; ambos perdidos en Chesil Beach, metáfora de la incomunicación, las piedras pequeñas de la playa desolada que siempre permanecerá en sus recuerdos por el triste desencuentro que allí acontece.
Edward, en el futuro se plantea si fue una decisión correcta haber dejado aquella relación:”Al final se confesaba a sí mismo que nunca había conocido a nadie a quien hubiese amado tanto…” (pág. 182) Se plantea qué hubiera ocurrido si en lugar de repudiarla hubiese aceptado el trato que le proponía, porque ahora, después del fervor de la revolución sexual, él lo hubiese aceptado. Con seguridad Florence hubiese aprendido a ser un ser sexual, sin duda, pero el miedo, la inexperiencia y lo grotesco de la actividad sexual, a ella, un ser refinado y espiritual, la asustaba.
No entiendo que Florence lo engañara, aunque ella se machaca con esa idea, no creo que pudiera actuar de otra manera, la inexperiencia y un exceso de refinamiento tal vez, provocaron la inseguridad y el rechazo, así como el peso de lo que debía ocurrir en la noche nupcial o durante el matrimonio. Las acciones y reacciones establecidas por las que se mueve Edward rechazan cualquier otro formalismo, provocando la ruptura. Dentro de las normas sociales el sexo tenía un protocolo que lo encorsetaba, gracias a los diferentes movimientos de liberación sexual las normas las establecen los participantes del juego, no vienen impuestas. Edward, aunque estudiante de Historia, no aprendió de ella la necesidad de dar respuestas propias a los problemas, actuó como debía hacerlo el “macho” herido.
Me gustaría reflejar una duda interpretativa en el pasaje en el que a Florence el olor a mar le provoca una evocación que no sé si esconde algo más, como el final de La nieta del Señor Linh, o simplemente me he dejado llevar por un impulso freudiano, ya que el autor no desarrolla ese recuerdo (página 113); sin embargo el sonido del cinto del padre en el camarote queda ahí descolgado impidiendo cualquier relación con el incidente sexual pero podría esconder alguna clave que explicara el asco de Florence, ¿qué creen ustedes?
Magnolia Medina
Viernes 12 de Diciembre de 2008
Bar Playa Casa Pepe - Bajamar

Asisten: Esther, Mª José, José Antonio, Pilar, Magnolia.